# 523. ANTOLOGIA POETICA / MIGUEL DE UNAMUNO

# 523. ANTOLOGIA POETICA / MIGUEL DE UNAMUNO

Editorial: LIBRERIA DE PORRUA HERMANOS Y CIA SA DE CV
ISBN: 9789700721460
$ 80.00

Unamuno debió intentar escribir versos desde su juventud; se sabe, por ejemplo, de alguno publicado hacia 1894. Poeta, pues, más que otra cosa, sólo en la madurez empezó a publicar libros de poesía. Se contuvo durante mucho tiempo. Su primer libro de versos sale con sus cuarenta y tres años, tardío si se compara con los de otros muchos poetas. Varios motivos pueden explicar este rezago. Uno podría ser el que el mismo poeta ha señalado múltiples veces a lo largo de sus escritos: reservar para sí las más íntimas emociones e inquietudes, desdoblarse por un lado en el escritor que se debe a su público lector, de quien se espera algo determinado, y por otro en el hombre señero y libre en su interioridad privada. Escribiendo contra la muerte, acuciado por esa abrumadora angustia existencial ante la inexorable aniquilación del ser -que es, como se sabe, el rasgo más constante de su obra-, Unamuno debió sentir con el paso de los años la necesidad impostergable de dar a conocer a los demás la intimidad de su alma. Puede pensarse, además, en el extraordinario clima poético de la época, en la generación llamada del 27, a la que no podía ser indiferente, e inclusive en la creciente politización de los españoles que hacia los años veinte se dividían en posiciones cada vez más extremas y apasionadas. Sean cual fueren los motivos, el hecho es que Unamuno fue dándole cada vez más importancia al verso como la expresión más cabal de su personalidad.

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Unamuno debió intentar escribir versos desde su juventud; se sabe, por ejemplo, de alguno publicado hacia 1894. Poeta, pues, más que otra cosa, sólo en la madurez empezó a publicar libros de poesía. Se contuvo durante mucho tiempo. Su primer libro de versos sale con sus cuarenta y tres años, tardío si se compara con los de otros muchos poetas. Varios motivos pueden explicar este rezago. Uno podría ser el que el mismo poeta ha señalado múltiples veces a lo largo de sus escritos: reservar para sí las más íntimas emociones e inquietudes, desdoblarse por un lado en el escritor que se debe a su público lector, de quien se espera algo determinado, y por otro en el hombre señero y libre en su interioridad privada. Escribiendo contra la muerte, acuciado por esa abrumadora angustia existencial ante la inexorable aniquilación del ser -que es, como se sabe, el rasgo más constante de su obra-, Unamuno debió sentir con el paso de los años la necesidad impostergable de dar a conocer a los demás la intimidad de su alma. Puede pensarse, además, en el extraordinario clima poético de la época, en la generación llamada del 27, a la que no podía ser indiferente, e inclusive en la creciente politización de los españoles que hacia los años veinte se dividían en posiciones cada vez más extremas y apasionadas. Sean cual fueren los motivos, el hecho es que Unamuno fue dándole cada vez más importancia al verso como la expresión más cabal de su personalidad.