CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS. ENSAYOS SOBRE ARTE / PD.

CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS. ENSAYOS SOBRE ARTE / PD.

Editorial: ANAGRAMA
ISBN: 9788433964281
$ 495.00

Julián Barnes demostró su francofilia en el delicioso El loro de Flaubert, y dedicó un capítulo de Una historia del mundo en diez capítulos y medio a La balsa de la medusa. Este volumen de ensayos sobre pintura rebosa amor por la cultura francesa, y arranca precisamente con el lienzo de Géricault. Buena parte de sus páginas están dedicadas al arte francés del siglo XIX y principios del XX, un periodo en el que París era la indiscutible capital cultural no solo de Europa sino del mundo entero. El grueso de los textos aquí reunidos se centra en la pintura que va del romanticismo y el realismo a los movimientos posimpresionistas, con artistas como Delacroix, Courbet, Manet, Fantin-Latour, Cézanne, Degas, Odilon Redon, Bonnard, Édouard Vuillard, Félix Vallotton y Braque. Y en la parte final del libro se suman otros ensayos, sobre las paradojas visuales de Magritte, las esculturas blandas de Oldenburg, el crudo realismo de Lucien Freud y los colores de Howard Hodgkin.

Julián Barnes demostró su francofilia en el delicioso El loro de Flaubert, y dedicó un capítulo de Una historia del mundo en diez capítulos y medio a La balsa de la medusa. Este volumen de ensayos sobre pintura rebosa amor por la cultura francesa, y arranca precisamente con el lienzo de Géricault. Buena parte de sus páginas están dedicadas al arte francés del siglo XIX y principios del XX, un periodo en el que París era la indiscutible capital cultural no solo de Europa sino del mundo entero. El grueso de los textos aquí reunidos se centra en la pintura que va del romanticismo y el realismo a los movimientos posimpresionistas, con artistas como Delacroix, Courbet, Manet, Fantin-Latour, Cézanne, Degas, Odilon Redon, Bonnard, Édouard Vuillard, Félix Vallotton y Braque. Y en la parte final del libro se suman otros ensayos, sobre las paradojas visuales de Magritte, las esculturas blandas de Oldenburg, el crudo realismo de Lucien Freud y los colores de Howard Hodgkin.