ESPIANDO A MARX. INFORMES DE LA POLICIA SECRETA Y OTROS DOCUMENTOS SOBRE KARL MARX

ESPIANDO A MARX. INFORMES DE LA POLICIA SECRETA Y OTROS DOCUMENTOS SOBRE KARL MARX

Editorial: EL VIEJO TOPO
ISBN: 9788416995745
$ 475.00

Espiando a Marx. Informes de la policía secreta y otros documentos sobre Karl Marx pone de manifiesto una verdad conocida pero muy frecuentemente olvidada: que los servicios policiales en cada momento, en cada país, en cada coyuntura, no cesan de vigilar al discrepante, ayudados por redes voluntarias o a sueldo formadas por delincuentes, periodistas e intelectuales. En Espiando a Marx se reúnen informes sobre Karl Marx elaborados por las policías -o por informantes, confidentes y espías al servicio de la misma- de media Europa. Y revelan que Marx estuvo siempre vigilado, que las autoridades conocieron -o trataron permanentemente de conocer- los pensamientos, las palabras, las acciones y las omisiones tanto del autor de El capital como de sus allegados. Así, el libro reúne algunas breves muestras del interés que tuvieron siempre los distintos gobiernos en seguir los pasos de Karl Marx. Leer estos informes es sumamente instructivo, tanto desde el punto de vista histórico-político como antropológico. Junto a los agentes que se hacen pasar por "camaradas fraternos" hay funcionarios del Estado, y también periodistas a su servicio. Este libro los recoge a todos. Hay incluso supuestos revolucionarios dispuestos a vender su alma a cambio de bagatelas. Es decir, más o menos como hoy.

Espiando a Marx. Informes de la policía secreta y otros documentos sobre Karl Marx pone de manifiesto una verdad conocida pero muy frecuentemente olvidada: que los servicios policiales en cada momento, en cada país, en cada coyuntura, no cesan de vigilar al discrepante, ayudados por redes voluntarias o a sueldo formadas por delincuentes, periodistas e intelectuales. En Espiando a Marx se reúnen informes sobre Karl Marx elaborados por las policías -o por informantes, confidentes y espías al servicio de la misma- de media Europa. Y revelan que Marx estuvo siempre vigilado, que las autoridades conocieron -o trataron permanentemente de conocer- los pensamientos, las palabras, las acciones y las omisiones tanto del autor de El capital como de sus allegados. Así, el libro reúne algunas breves muestras del interés que tuvieron siempre los distintos gobiernos en seguir los pasos de Karl Marx. Leer estos informes es sumamente instructivo, tanto desde el punto de vista histórico-político como antropológico. Junto a los agentes que se hacen pasar por "camaradas fraternos" hay funcionarios del Estado, y también periodistas a su servicio. Este libro los recoge a todos. Hay incluso supuestos revolucionarios dispuestos a vender su alma a cambio de bagatelas. Es decir, más o menos como hoy.